La Última Gota y la Galería Niebla
Este proyecto se llama “La última gota” o “La última lágrima”. El nombre evoca aquellas tiendas o bares situados junto a los cementerios, lugares destinados para compartir un último trago, una última gota de alcohol, como despedida. También es el espacio simbólico para dejar caer una última lágrima.
Lo llamo así porque mi proyecto artístico consiste en la aparición y desaparición en el mundo de una galería de arte: la Galería Niebla. Mi trabajo se ha centrado en instalaciones efímeras e intervenciones climáticas, jugando con los elementos del tiempo y el espacio. Mi más reciente obra fue la exposición “Develar”, realizada con quince artistas amigos, a quienes acompañé en una curaduría que dio nombre al proyecto. Esta tuvo lugar en la Casa Abierta, funcionando como la Galería Niebla: una propuesta instalativa, temporal y evanescente.
El Origen en Casa Soler y sus Protagonistas
El proyecto toma forma en Casa Soler, un espacio singular en el barrio Armenia, en Bogotá. Allí descubrí una casa esquinera frente al Parque El Pony, justo frente a la Organización de Pueblos Indígenas Amazónicos de Colombia. La casa, concebida por el artista Juan Camilo Arango, es una obra en sí misma. Tras muchos años en Londres, y después de ser desplazado de su taller en la 20 con segunda por la gentrificación, Arango imaginó en esta casa un lugar de creación y resistencia artística.
Un taller de 2 semanas (17/07/24 - 30/0724)
Un montaje efímero
La última lagrima
Conclusión: Una Última Lágrima
Una Casa Galeria efímera
Hoy presento este proyecto como una última lágrima: una despedida de Casa Soler y de la Galería Niebla, pero también como un manifiesto sobre la capacidad del arte para aparecer y desaparecer, para resistir y transformarse.
Este es mi modo de cerrar un ciclo y dejar ir, con la certeza de que el arte permanece, aunque los espacios y las alianzas se desvanezcan como la niebla.

